De Atocha a Chamartín

Blog de Deportes, Opinión y vivencias personales de Jaime Fresno

“Soziedad Alkóholika: el disco negro de Miguel y la conexión Berlín” (XI)

Entramos en terreno pantanoso, lo sé. Referirse a Topete no puede obviar en ningún caso el rock radikal vasco, así, escrito con “k”. No lo digo tanto por la contundencia instrumental y las voces cavernosas, como por las reivindicaciones de sus letras, sobre todo en lo relativo al enaltecimiento de la banda terrorista ETA y la defensa de la autodeterminación. Yo ni entro ni salgo, pero vaya por delante que algunas cosas que escucharéis no serán aptas para almas sensibles, que algunas hay por aquí. Sin embargo, en los tiempos que corren, en varios de los temas que os enlazaré, muchos os sentiréis identificados por la denuncia constante del sistema, criticado ya en los años 80 y 90 con rotundidad. Estoy seguro de que encontraréis letras muy curiosas que encajan a la perfección con lo que hoy en día muchos pensáis de la política y demás estamentos en posible fase de derribo. Y sí, eso se hacía hará más de 20 años, y con más talento que ahora.

Dicho esto, lo que en realidad me interesa es mostraros un movimiento musical que tuvo una innegable calidad, repartida en varias bandas que todavía hoy son indiscutible referencia en el panorama nacional. Bandas no sólo con talento reivindicativo, sino también responsables de algunas aportaciones técnicas y de estilo muy interesantes. Casi todos estos grupos (Kortatu, Potato, La Polla Récords, MCD, Cicatriz, Negu Gorriak o nuestros protagonistas de hoy, Soziedad Alkóholika) llegaron a Topete vía amigos cercanos y fruto del consumo personal, no de oídas. Una mina de repertorio que no podíamos desaprovechar, porque bien entrado 1994 determinados locales colindantes nos habían cogido el truco de los Platero, Extremo, Siniestro, Reincidentes y demás y la situación requería ir más allá, dar una vuelta de tuerca a la originalidad, allá donde no nos pudieran copiar demasiado, pues cierta música y letra, como ya he dicho, no era apta para susceptibilidades.

Debió de ser entre 1993 y 1994 cuando comienzo a prestar atención a Miguel Sevillano y algunos más cuando hablan de los S.A, grupo vitoriano más conocido por su acrónimo que por su nombre completo de Soziedad Alkóholika. Me hablan del no va más de la dureza, de que el disco negro de la banda, editado en 1991, es absolutamente demoledor, de que tal es la rapidez de ejecución que el batería, el ex Ley Seca Roberto (ocultan apellidos, al menos en las consultas que he hecho), utiliza doble bombo.
Miguel Sevillano lo vende bien, con su pasión habitual cuando habla de lo que más le gusta. Tiene el disco negro en vinilo y nos lo lleva al garito. Yo le di rienda suelta, en las horas de la caña. Aún hoy se me llevan los demonios sólo de pensar que allí se quedó tras el traspaso de 2003, una verdadera pena.

No os meteré toda la chapa con la historia de los S.A. Lo básico es saber que la banda se funda en 1988 en Vitoria, con Juan como vocalista, Jimmy (ex Hipólito y Los Cafres) y Oskar en las guitarras, el mencionado Roberto en la batería, e Iñaki en el bajo. En los inicios se llaman “Amonal”, pero deben cambiar el nombre por coincidir con el de otra banda. En 1990 Oskar deja el grupo y se incorpora Pedro, que a su vez sólo dura unos años y es sustituido por Jabi (ex Beer Mosh). Lo hace para centrarse exclusivamente en la discográfica Mil A Gritos Records, creada por la propia banda, sello fundamental para lanzar otros grupos de estilo trash, punk y hard core. Más adelante, hubo algunos cambios más, pero lo dejamos ahí.

Antes de entrar en el tema de enlace, apuntemos que S.A. ha llegado a vender 400.000 discos en España y que su álbum “Ratas”, de 1995, fue Disco de Oro (más de 50.000 copias). También, que han tenido problemas con la Justicia a cuenta de sus letras. Por ejemplo, a partir de 2002, la Asociación Víctimas del Terrorismo (AVT) y formaciones como el Partido Popular ejercieron presión para cancelar varios de sus conciertos. Y algunos centros comerciales de relevancia llegaron a retirar temporalmente de la venta sus discos.

Un caso concreto, que tomo directamente de su biografia, es el de 2004, cuando la AVT presenta una denuncia contra el grupo por supuesto enaltecimiento del terrorismo de ETA en canciones como “Explota Zerdo” y “Síndrome del Norte”. En septiembre de ese mismo año el juez Baltasar Garzón archivó las diligencias abiertas; y en febrero de 2005 rechazó un nuevo recurso contra el grupo y acordó el sobreseimiento libre y el consecuente archivo de las actuaciones abiertas contra Soziedad Alkoholika. Sin embargo, la AVT presentó otro recurso que fue estimado por la Audiencia Nacional en diciembre de 2005 y, en enero de 2006, el juez Fernando Grande-Marlaska ordenó que se continuara la tramitación de la causa. Marlaska también archivó el caso pero su decisión fue revocada por la Sala de lo Penal. A todo esto, el grupo siempre ha asegurado antes y durante aquella polémica que nunca ha apoyado a ETA y que la AVT malinterpreta las letras de sus canciones.

Sea como fuere, hoy dejamos ese asunto y tomamos otro también con cierta carga de polémica, que tiene que ver con el antisemitismo de la banda vitoriana. Lo hacemos con la que quizá sea su mejor canción, perteneciente al disco negro (“Soziedad Alkoholika”) de 1991: “Nos vimos en Berlín”

La canción echa en cara a los judíos la represión en Palestina como venganza de lo sucedido en los campos de concentración nazis. El estribillo es absolutamente devastador, como toda la canción: “¿ahora kién?, kién es el asesino, ¿ahora kién?, kién mata sin razón, ¿ahora kién utiliza las torturas?…, ¡ahora tú! judío cabrón”

Ya digo: no apto para susceptibles ni mentes cerradas..

JAIME FRESNO. Febrero de 2013

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